La falta de acceso a la salud de las personas trans es una realidad, en la lucha de sus derechos humanos. Además de enfrentarse a una sociedad que discrimina, deben lidiar con un sistema de salud que también lo hace, en un contexto donde factores económicos, geográficos y estructurales han dejado a muchos en las sombras de un sistema desigual.
Según el artículo Por La Salud De Las Personas Trans de la Organización Panamericana de la Salud, las personas trans experimentan miedo al rechazo, al tratamiento inadecuado o a la negación de servicios, por lo que terminan prefiriendo utilizar servicios privados o clandestinos.
Como es el caso de Sebastián Eyeri, un hombre trans que radica en Morelia e inició su transición médica hace 8 años y que a pesar de estar inscrito en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a lo largo de estos años ha acudido a más de 4 médicos para llevar su tratamiento.
“Fue de boca en boca, yo no conocía del tema trans masculino, no se hablaba todavía tanto del tema, empecé a entrar a grupos de facebook, por ahí me ligaron con un médico, y fue una buena y mala experiencia, si me informo bien, pero después me entere de que era un médico general, que no era un especialista, entonces yo así empecé con mi tratamiento, era un médico de CDMX, todo fue en línea, videollamadas y así”, comentó sobre su experiencia en la búsqueda de especialistas para llevar a cabo su Tratamiento Hormonal de Afirmación de Género.
El Tratamiento Hormonal de Afirmación de Género (THAG) también conocido como Tratamiento de Reemplazo Hormonal «TRH» consiste en adecuar el cuerpo al género con el que las personas trans se identifican, ya sea binario o no, con ayuda de fármacos hormonales y no hormonales.
Es importante mencionar que no todas las personas trans desean estos tratamientos, es una elección, pero tener acceso a ellas es un derecho.
La CNDH a través de “Los Derechos Humanos de Las Personas Transgenero, Transexuales y Travestis” menciona que uno de los derechos de esta comunidad es que tienen derecho a recibir servicios, servicios de salud, libres de estigma y discriminación. Estos se deben ajustar a sus necesidades.

Además de este, existen múltiples documentos realizados por instituciones públicas y privadas para brindar de manera correcta la atención a la población trans, como el Protocolo para el Acceso sin Discriminación a la Prestación de Servicios de Atención Médica de la Diversidad Sexual por la Secretaria de Salud la cual incluye guías de Atención Específicas para la atención de personas trans.
- Los prestadores de servicios en los establecimientos deberán sensibilizarse en el uso de un lenguaje, evitando juicios de valor sobre la identidad y/o expresión de género, procurando respetar la identidad de género de los usuarios.
- El profesional de la salud deberá estar sensibilizado en abordajes que permitan indagar sobre la identidad de género y expresión de género, generando ambientes amigables.
Pero a pesar de esto, la falta de acceso a la Salud de las Personas Trans en Morelia es un desafío y se refleja en experiencias como la de Sebastián Eyeri, quien, al no encontrar la atención adecuada en la ciudad, optó por buscar servicios en línea con especialistas de otras ciudades o como ilustra el testimonio anónimo de un encuestado:
«Los doctores que atienden en la ciudad son muy desinteresados y muy caros. Sale mejor atenderse en línea con doctores del DF o Guadalajara por el precio y la atención que te brindan».
Otro participante de la encuesta destacó la necesidad de una clínica especializada para la comunidad trans en Morelia, señalando que «sería una gran oportunidad para acceder a la salud pública para este sector de la población».
El 12 de mayo del 2023 el Instituto Municipal de Salud de Morelia, a cargo de José Murguía Magaña, anunció la implementación de terapias hormonales para personas transgénero en la capital michoacana, como parte de una serie de servicios ofrecidos. Estas terapias estarían disponibles en un módulo ubicado en Villas del Pedregal, con costos accesibles para aquellos que buscan iniciar su transición.

Además, se mencionó una inversión inicial que fue de alrededor de 500 mil pesos anuales, destinados a la adquisición de insumos y al pago de servicios de especialistas como psicólogos, nutriólogos y endocrinólogos replicando el modelo de atención de la Unidad de Salud Integral para Personas Trans (USIPT), una clínica especializada para la comunidad Trans que opera desde hace 3 años en CDMX.
Sin embargo, a pesar de los anuncios, después de un año, la implementación de los servicios anunciados por el Instituto Municipal de Salud de Morelia para personas transgénero aún no se ha llevado a cabo, según información obtenida a través de una solicitud de acceso a la información en la Plataforma Nacional de Transparencia.
Según la respuesta recibida, el módulo de atención a personas trans iniciará una vez que se reciba capacitación por parte de la USIPT, ya que se sigue a la espera y esta capacitación se considera necesaria para que el personal designado pueda brindar el adecuado acompañamiento y seguimiento oportuno a los usuarios. Y se subraya que en realidad no se ha realizado ninguna inversión específica por parte del Instituto Municipal de Salud para el pago a médicos especialistas ni para la compra de insumos.
El acceso a la salud para la comunidad trans es un derecho, en Morelia y en todo el país y la importancia de esta va más allá de la atención médica, se trata de reconocer la dignidad y el bienestar de todas las personas, independientemente de su identidad de género.

