Representación mexicana en Juegos Paralímpicos

Los Juegos Olímpicos de París 2024 han finalizado, pero los Paralímpicos están a punto de empezar, llevandose a cabo en la misma sede, para atletas de todo el mundo, mexicanos incluidos, vuelven a reunirse una vez más en la busqueda de las tan anheladas medallas de Oro, Plata y Bronce. Sin embargo no siempre fue un camino fácil para estos atletas, ya que tardaron en ser visibilizados y tomados en cuenta por la sociedad dentro del campo deportivo.

Contexto histórico

Posterior a la Segunda Guerra Mundial, muchos de los soldados que participaron en batalla y que lograron sobrevivir lo hicieron a costa de perder una o varias extremidades de su cuerpo, fueron pocos los que salieron ilesos o con heridas superficiales. El deporte entonces, fue usado como método de rehabilitación, que posteriormente evolucionaría como algo más recreativo, para finalmente convertirse en un tema competitivo entre estos atletas, teniendo en 1948 un pequeño espacio dentro de los Juegos Olímpicos de Londres, organizando así una competencia en silla de ruedas, lo que marcaría un antes y un después dentro de la historia paralímpica.

No fue sino hasta 1960 en la ciudad de Roma, que al término de los Juegos Olímpicos tan solo una semana después ya se inauguraban oficialmente las “Olimpiadas para minusválidos”, nombre que no se cambiaría hasta 1984, cuando el Comité Olímpico Internacional aprobara un cambio a lo que hoy en día se conocen como: Los Juegos Paralímpicos.

Para esta primera participación acudieron más de 400 deportistas en silla de ruedas, representando a un total de 23 países compitiendo en 8 disciplinas, números que con el tiempo aumentarían exponencialmente.

México debutando

La participación mexicana no se hizo presente sino hasta 1972 en Heidelberg, con 7 atletas portando el escudo del país, que si bien no lograron hacerse de ninguna medalla, sería a partir de este punto que México participaría en todas y cada una de las ediciones futuras de los Paralímpicos de Verano.

Su mejor actuación en la historia ocurriría 8 años después en Arnhem 1980, cerrando en el noveno puesto del medallero general con un total de 42 medallas paralímpicas, siendo 20 de oro, 16 de plata y 6 de bronce.

México hasta la fecha cuenta con 78 medallas ganadas en Juegos Olímpicos, incluyendo su edición más reciente celebrada en Paris 2024, mientras que en los Paralímpicos ya suman la cifra de 311 metales hasta el momento, a tan solo unos días de comenzar con su siguiente edición este próximo 28 de agosto en la misma Ciudad de la Luz.

Fuente: Infobae.

Con respecto a los anteriores Juegos Paralímpicos llevados a cabo en Tokio 2020, los mexicanos vienen de colocarse en el puesto 20 general, habiendo obtenido 22 medallas (7 de oro, 2 de plata y 13 de bronce), siendo 12 los atletas que se quedaron cerca de subir al podio, logrando escalar hasta el 4to puesto en sus respectivas disciplinas.

Ahora la cifra de atletas aumenta de 60, a ser 67 los deportistas que estarán representando a México durante poco más de una semana de competencia en París 2024, teniendo a 36 mujeres y 31 hombres quienes se desempeñaran en 11 de los 22 deportes paralímpicos aceptados hasta la fecha por el Comité.

Fuente: Artículo de GQ.

El momento de Samuel Molina

Samuel Molina, de origen michoacano, es uno de los dos arqueros paralímpicos seleccionados que ya se encuentra en la capital de Francia en compañía de su entrenadora Sandra Loza Tenorio, quienes continúan con la preparación previa a la competencia, siendo el 29 de agosto la fecha de arranque para su disciplina en tiro con arco.

Todos los atletas siempre arrastran consigo una historia, y este hombre de 42 años no es la excepción ya que en 2001 un accidente de auto terminaría por cambiar su destino, perdiendo de esta forma la movilidad en sus piernas, abandonando así su trabajo como constructor y carpintero en Estados Unidos.

De regreso a México y con una fuerte depresión encima, Samuel Molina consideró en varias ocasiones quitarse la vida, sin embargo el deporte brilló como una esperanza al final del túnel, ya que en 2017 conocería en Apatzingán aquella disciplina que lo motivaría a competir en las grandes ligas de tiro con arco.

Ahora se encuentra a días de sumar una segunda participación en Juegos Paralímpicos después de Tokio 2020, con el deseo de poner el nombre de México y su deporte por todo lo alto. Con una determinación y mirada fija sobre las medallas, Samuel Molina buscará salir victorioso del viejo continente junto a su equipo michoacano, esto a pesar de no haber recibido apoyo por parte del Gobierno del Estado.

“Yo siempre estoy buscando un título y para eso entreno día a día para mejorar nuestra propia marca y lograr vencernos a nosotros mismos en cuestión mental y de puntuaciones. Debo mantener una mente firme y positiva sobre lo que está sucediendo”

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